Iglesia de una sola nave. La decoración mural, aparte de la ornamentación con imitaciones de mármol, se concentra en los lunetos de la bóveda por encima de las cornisas. En el coro se representa la Creación. Le siguen el pecado y la expulsión del paraíso, Abraham y Moisés que muestra la Ley. En los lunetos de los siguientes tramos, una serie de profetas ilustran la historia del pueblo de Dios, hasta llegar al último de los profetas, San Juan el Bautista, quien nos muestra el Cordero de Dios. Fue un encargo del rector Anastasio Pradas en el año 2000.